jueves, 26 de junio de 2014

JUAN DE DIOS MARTÍN (Calle)


Antes EL TERRERO y REAL. 

El nombre de REAL obedece al antiguo trazado del Camino Real a cuyos márgenes crece el primer tejido urbano del entonces Lugar de Arucas. Es conocido que el primer asentamiento estable de los conquistadores  en la isla fue la fundación de la Ciudad Real de Las Tres Palmas, que se convirtió en la capital militar, administrativa y religiosa, desde la que se iniciaban las dos principales vías de comunicación, entonces llamados Caminos Reales, uno hacia el norte de la isla llamado Camino de Gáldar, y otro hacia el sur llamado Camino de Telde, lugares donde ya estaban los mayores asentamientos prehispánicos, al que debemos añadir Arguineguín, si bien al considerar los castellanos que era en la "parte de atrás de la isla", fueron reservados sus aprovechamientos para los prehistóricos ocupantes.

El Camino Real de Gáldar, al llegar aproximadamente al valle de los Cardones procedente del Portichuelo y Tenoya,  tenía una derivación que cruzando el barranco de Arucas, pasaba por El Carril, El Hornillo y la Hoya de San Juan, utilizando los mismo senderos que usaron los aborígenes canarios, enlazaba con las actuales calles de La Salle, de Juan de Dios Martín y de los Marqueses de Arucas, para llegar a la calle principal del antiguo entramado urbano que era la actual calle San Juan del entonces Lugar de Arucas.

Desde el enlace de esta calle que comentamos con la actual calle Marqueses de Arucas, surgieron variantes para llegar hasta la ubicación de la primigenia ermita de san Juan. Es destacable que en un lugar próximo, junto a la Acequia Real en la trasera del "Teatro Nuevo" pudo estar la primigenia ermita de san Sebastián.

Tenemos una referencia clara de la derivación del Camino Real hacia Arucas, en la descripción que aporta Geronimo Batista en la solicitud de una data al Cabildo General del 7 de junio de 1555, cuando pide unas tierras «... que son viniendo de Arucas a esta çibdad como pasan un barranquillo y desaguadero que sale de la Vega de Arucas corriendo del dicho barranquillo por luengo del a mano yzquierda, hasta subir a lo alto y lindando con el camino que viene a esta çibdad ...» (RONQUILLO, M. Y AZNAR VALLEJO, E.: Repartimientos de Gran Canaria, Las Palmas de GC, 1998, p.238).

Esta situación de Camino REAL que atravesaba espacios agrícolas abiertos debió mantenerse durante los siguientes siglos, pues según parece los primeros asentamientos poblacionales a sus márgenes comenzaron a surgir en el siglo XIX, conclusión que se infiere por la no existencia de viviendas anteriores a dicho siglo.

Y es en este siglo XIX cuando se documenta el nombre popular de EL TERRERO que algunas fuentes sostienen se debe a la antigua existencia de un terrero de luchas en el lugar. Si bien hay referencias a la celebración en su contorno de ferias de ganado durante las fiestas patronales de san Juan y de donde surgiría el lugar de la Feria cerca de El Pedregal, vinculadas a la celebración de luchas canarias las únicas que se conocen son del primer cuarto del siglo XX, cuando los hermanos Alfredo y Juan de Dios Martín Reyes ofrecieron en el solar amurallado de lo que después se llamaría Teatro Nuevo "excelentes temporadas gallísticas y de lucha canaria» (ZAMORA SÁNCHEZ, J.: La Obra del Cronista, compilación de Juan Zamora Maldonado, Las Palmas de GC, 2003, p. 404), que pocos años después otras cuatro personas lo techan con planchas de zinc para dar funciones de teatro y sesiones cinematográficas. En la segunda mitad del siglo XX, las luchadas se trasladaron a antiguo solar del actual Centro Municipal de Deportes en la calle Doctor Fleming. 

Como puede observarse todas las referencias documentadas son del siglo XX, y el nombre de la calle EL TERRERO ya era conocido en el siglo anterior, naciendo allí el 8 de diciembre de 1886 en el número 17 el primer cronista de Arucas Pedro Marcelino Quintana Miranda, que no dudamos hubiera dejado algo escrito sobre el origen del nombre de su calle, pues disfrutaba contando de esas pequeñas curiosidades.

Creemos que su origen es por mimetismo con su homónimo en la capital insular. Debe recordarse que desde muy antiguo las casas de una sola planta en Canarias son llamadas terreras. El lugar de igual nombre que existió en Las Palmas de GC, el entorno de la Alameda de Colón, era así llamado por ser todas las casas de una sola planta.

En esta calle solo existe un edificio de planta alta, el que correspondió a la familia Medina, del que se sabe que la planta alta fue edificada con posterioridad. No debe considerarse en su morfología dentro de este conjunto el inmueble conocido como El Barco, pues es la construcción trasera hacia el Pasaje Teruel que aprovechó la diferencia de nivel para habilitar los semisótanos como habitación. Y así está catalogado «Es el conjunto más homogéneo de casas terreras en el ciudad» (ALEMÁN HERNÁNDEZ, S. y MARTÍN HERNÁNDEZ, M.: Guía del Patrimonio arquitectónico de Arucas, Las Palmas de GC, 1994).

Con posterioridad la calle recibiría el nombre de JUAN DE DIOS MARTÍN, de su segundo apellido Jiménez del Águila, es en memoria del primogénito de Juan Manuel Martín, casado con María Antonia Jiménez del Águila, aruquense que emigró a Cuba y retornó sobre 1829, como todos los indianos invirtiendo aquí todos sus caudales en tierras, aguas y casas. El primogénito que había nacido en Cuba en 1822 fue heredero de su toledano abuelo materno, acaparando las mejoras hereditarias por su primogenitura, y las de sus hermanos solteros, alcanzando un gran patrimonio. Se casó con la hija del rico agricultor Gregorio Domingo Rodríguez Barbosa, que fue alcalde de Arucas en varias ocasiones (JESÚS Y VELEZ-QUESADA, P.P.: Arucas, hombres y hechos, Las Palmas de GC, 1984, p. 385).

Su posición económica le permitió dedicarse a la política siendo miembro de la insular Junta de Fomento, Tenencia de Alcaldía de Arucas, miembro de la Comisión de la División de la Provincia Canaria, Depositario de Bienes del Ayuntamiento, Juez de Paz, miembro de la Junta Local de Sanidad, nuevamente Concejal, Procurador Síndico, miembro de la Junta de Primera Enseñanza y de la Comisión de Abastos, etc.

El propietario de la hacienda La Grajería, que con anterioridad había pertenecido al también alcalde Mateo de Matos Quintana a principios del siglo XIX, fue celebrado "curandero" con un profundo conocimiento de la medicina natural y de la anatomía humana. Su gran vocación era prestar asistencia médica de forma desinteresada a cualquier persona, desde desgarros, contusiones o roturas, a la atención a todo tipo de enfermos para los que hacía los brebajes naturales. Murió en 1900, a los setenta y ocho años de edad. Puede que se eligiera esta calle para su nominación por ser propietario de las tierras donde se construyó el repetido Teatro Nuevo, en cuyo solar sus hijos organizaron luchadas y peleas de gallos como ya se ha dicho antes, y donde se inicia el sector que todavía es conocido popularmente como El Terrero.




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Fuente: "Calles con historia como Penny Lane", Parte Tercera de mi libro Silencios rotos. El desflorillado de la historia aruquense, ed. digital 2012 - MDC Silencios rotos : el desflorillado de la historia aruquense

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